Justicia

Un sistema de justicia el cual los texanos pueden confiar

Encarcelamos más gente que ningún otro país en el planeta. Podemos ser más efectivos en los procesos de rehabilitación y mejorar la seguridad en nuestras comunidades a un muy bajo costo al mismo tiempo que mejoramos las oportunidades para que los jóvenes alcancen su máximo potencial.

Para hacerlo, debemos hacer lo siguiente:

  • Poner fin a la guerra contra las drogas del gobierno de Estados Unidos y fomentar reformas integrales en las políticas de control de drogas.
  • Poner fin a la prohibición federal de la marihuana.
  • Poner fin a la práctica de prisiones privadas y con fines de lucro las cuales cuestan más, tienen el perverso incentivo de enviar a más personas a la cárcel y tienen niveles de violencia demostrablemente más altos. Según el Servicio de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos, en el año 2016, las cárceles propiedad de empresas con fines de lucro contienen casi tres cuartos de los detenidos federales de inmigración.
  • Encontrar formas para que los delincuentes no violentos sean responsables de sus crímenes fuera del sistema penitenciario y apoyar programas que ayuden a rehabilitarlos.
  • Mejorar el acceso a los servicios de salud mental dentro de nuestros sistemas penitenciarios para ayudar a diagnosticar y tratar a los delincuentes con problemas de salud mental y así reducir las tasas de reincidencia.